Un laxante singular el discurso del General

El discurso del General Raúl Castro Ruz en la sesión ordinaria de la Asamblea Nacional, fue oportunista y autoritario. Desestatizar la sociedad cubana, como decisión de Estado, no significa gran cosa, máxime cuando el discurso político no refleja la necesidad real de la esfera no estatal, ni limita los ilimitados poderes del Partido y el Estado; por el contrario, mitiga y libera al Estado de un estorbo que lo consume. Fingir y ganar tiempo, un rejuego para recuperarse y fortificar. Lo dejó bien claro al decir “No descuidaremos, ni un instante, la unidad de la mayoría de los cubanos en torno al Partido y la Revolución, esa unidad que nos ha servido para llegar hasta aquí y seguir adelante en la construcción de nuestro Socialismo”.

¿Por qué Raúl culpa de la endémica corrupción a los dirigentes cubanos, y no encabezan la lista él y su hermano Fidel? ¿Qué significa la carta leída, previa al comienzo de la tan esperada sesión ordinaria de la asamblea? Dice así: “Usted nos trajo la libertad, nos entregó tierra y trabajo”. Manipulación es la palabra, una manera directa de monopolizar la opinión. Condicionar al auditorio es igual que censurar.

El bacanal parlamentario sólo informa. No hubo confrontación de ideas ni debate libre y plural. Como siempre, fue una pobre simulación, una adulación laxante entre personas que comparten idéntica postura ideológica, similares principios éticos, un único partido y las mismas aspiraciones. ¿Qué podemos esperar?

El señor Presidente, sin dudas necesita restablecer la confianza perdida ante la población. Las medidas o maniobras, como le quieran llamar, para reformular la política migratoria, subsidiar la venta de algunos materiales de construcción, flexibilizar la política de alojamiento, autorizar la compra y traspaso de teléfonos celulares, autos y casas, el reordenamiento de zonas cañeras, la venta de productos agrícolas a los complejos de industria turística, y la ampliación del área de las tierras en usufructo; sirve exclusivamente para dar crédito y reconocer una joven y nueva clase social, que puede asistirlo como soporte y apoyo.

Hablar del futuro del socialismo cubano como algo novedoso, olvidando el presente, mueve a risa y decepción. Desmedido, por definición, es el irrespeto al pueblo cubano.

El  General Presidente, maquiavélico e hipócrita, haciendo gala de una benevolencia que no profesa y necesita representar, anuncia como encomiable decisión indultar a más de 2900 sancionados. Y dice además que se ha tenido en cuenta la anunciada visita a Cuba del Papa Benedicto XVI, y la celebración del 400 aniversario del hallazgo de la imagen de la Virgen de la Caridad del Cobre.

Tamaña desvergüenza, como mínimo debe ser castigada; la liberación de esos sancionados, entre otras tantas intervenciones y presiones, nacionales e internacionales; es resultado esencial a la proeza sin igual de las DAMAS DE BLANCO (con mayúsculas). Raúl Castro es deshonesto en demasía, y en exceso despreciable para mi gusto.

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~ por Juan Juan Almeida en diciembre 27, 2011.

2 comentarios to “Un laxante singular el discurso del General”

  1. Un paso de avance en el camino de la libertad de Cuba

    La visita del Papa a Cuba y perspectivas alrededor de la misma.
    Somos muchos los que hemos expuesto la posibilidad y conveniencia de
    manifestaciones populares de protestas antigubernamentales en Cuba
    aprovechando la presencia del Papa Benedicto XVI.
    Esta posibilidad me obliga a exponer algunas consideraciones al respecto.
    Es sabido de todos que para la solución de la problemática cubana el
    primer paso es que el pueblo gane la calle.
    Y desde hace tiempo la inteligencia castrista se ha encargado de hacer
    llegar a todos el mensaje de que si el pueblo sale a la calle será
    masacrado, con la intención de atemorizar a la ciudadanía y evitar con
    ello la necesaria e imprescindible rebelión popular que dará al traste
    con la tiranía mas aberrante que ha conocido América. Tiranía que ha
    destruído nuestra amada Patria.
    Esta posibilidad merece un análisis a la luz de la actualidad mundial,
    el cual nos llevará a comprender que semejante decisión de la tiranía
    está muy lejos de convertirse en realidad.
    Comparemos a Cuba con la Libia de Ghadafi y con la Siria de Assad.
    Cuba tiene a su favor muchos beneficios, para evitar esa posible
    masacre, que no tuvo Libia ni tiene Siria.
    Cuba esta situada a noventa millas de Estados Unidos.
    Cuba tiene un exilio patriótico-militante-activo que dispone de un
    gran campo de influencia, mayormente en Estados Unidos, aunque es de
    importancia también en otros paises.
    Cuba tiene varios legisladores cubanoamericanos en el Congreso de
    Estados Unidos que reciben gran apoyo de una gran cantidad de otros
    legisladores americanos, lo cual allanaría el camino para el apoyo
    militar al pueblo cubano.
    Estados Unidos tiene preparado, para el caso de un nuevo éxodo de
    balseros, un operativo con varias decenas de unidades de la Navy que
    incluyen dos portaaviones (¡¿dos portaaviones para recoger
    balseros?!), lo que haría inmediata la respuesta militar
    norteamericana una vez que tengan el pretexto, tal como sucedió en
    Dominicana, en Granada y en Panamá.
    Todo esto quiere decir que si Castro da la orden de masacrar al pueblo
    cubano, le estará dando la ocasión a los americanos para que, de una
    vez por todas, le ajusten las cuentas pendientes.
    Ahora veamos otra variante.
    Si Castro diese la orden de masacrar a la población cubana, lo que
    obviamente provocaría su derrota y huída, sería encausado por la corte
    penal internacional y ordenado su arresto, por lo cual, estuviese
    donde estuviese, sería entregado a la ley y confiscados todos sus
    bienes y cuentas bancarias, asi como las de sus incondicionales y
    familiares, lo que equivaldría a perder ” todo el producto de su
    trabajo de 53 años”.
    Y aqui Castro se arriesgaría a encontrar la segura desobediencia de
    sus incondicionales, los cuales saben que perderían todo y serían
    llevados ante la justicia de cumplir esas ordenes, en tanto que, si
    desobedecen y se oponen a Castro, quedarán como los hombres que, en el
    momento preciso, hicieron lo correcto y tomaron la decisión adecuada.
    Ante estas perspectivas; ¿ que haría Castro?.
    Castro nunca ha desarrollado una pelea donde no tenga todas las de ganar.
    Entonces, en este caso se impondría la tercera opción, que es como sigue:
    Cuando Castro vea que tiene la pelea perdida, se irá de Cuba
    abandonando el poder, como han hecho todos los tiranos y dictadores a
    lo largo de la historia.
    Castro se refugiará en algun país lejano y nosotros, en Cuba,
    tendremos entonces un gobierno provisional.
    Podemos reclamar que Castro sea llevado ante la justicia, pero esto
    tiene los siguientes inconvenientes:
    Repito, tendremos en Cuba un gobierno provisional.
    Debemos llevar al país a un proceso constituyente que institucionalice
    la nación y el gobierno.
    Eso lleva tiempo. Despues de promulgar una constitución y celebrar
    elecciones y tener un gobierno legitimo, ese gobierno tiene que firmar
    muchos tratados internacionales y lograr un tratado de extradición con
    el país donde esté refugiado Castro. Entonces, y solo entonces,
    solicitar su extradición para que sea juzgado en Cuba.
    Otros cuantos años y años de cortes y apelaciones.
    Resumen, Castro se muere de viejo en ese equis país donde se refugió y
    escapa a la justicia que debe castigar sus numerosos crimenes.
    Y cuando analizamos todos estos aspectos, nos damos cuenta que esta
    última opción es el camino que tomará Castro si el pueblo cubano sale
    a la calle masivamente en reclamo de libertades y derechos y
    condiciones de vida verdaderamente humanas.
    Y este análisis nos lleva a comprender que la próxima visita del Papa
    Benedicto XVI es una ocasión mas que propicia para que los cubanos
    realicen manifestaciones en reclamo de derechos, teniendo en cuenta
    que en presencia del Papa, su delegación y centenares de periodistas
    internacionales, sera todavía menor la posibilidad de alguna represión
    violenta por parte de las autoridades castristas.
    Debemos aprovechar la ocasión que se nos brinda para reclamar nuestros
    legítimos derechos.
    Una buena campaña haciendo ver a los cubanos la importancia y
    posibilidades del momento provocaría las siguientes opciones:
    Castro, como ha hecho tantas veces, haría encerrar preventivamente a
    decenas de miles ( o tal vez mas de un centenar de miles) de posibles
    manifestantes, con el objetivo de garantizar la tranquilidad a la
    visita papal.
    La opinión pública internacional se apercibiría de esta situación y el
    Papa, lejos de legitimar a los Castro con su visita, se vería en una
    situacion muy incomoda y le reclamaría al gobierno de los Castro.
    Podría hasta suspenderse la visita del Papa o perder legitimidad éste
    ante los ojos de la comunidad internacional.
    Por otro lado, si Castro decide no hacer nada ante esta situación,
    entonces el campo es nuestro y podemos tomar la calle y hasta ahí
    llegó la tiranía.
    Desde cualquier punto de vista, la ocasión es mas que propicia para
    que la aprovechemos y salgamos a reclamar nuestros derechos y nuestro
    futuro.
    Se hace necesario que todos hagamos lo que esté a nuestro alcance para
    hacerle llegar al mayor numero posible de cubanos la idea de que
    debemos aprovechar esta ocasión en nuestra lucha por la libertad y la
    democratización de Cuba.
    Gracias a todos por leerme;
    Simón José Martí Bolívar.

  2. FIDEL CASTRO. Concepto de Revolución: “Revolución es el sentido de mi momento histórico; es cambiar todo lo que yo diga o mi hermano, que debe ser cambiado; es igualdad y libertad plenas para mi cúpula; es que yo y los míos seamos tratados como seres humanos; es emanciparme por mi mismo con los esfuerzos de ustedes; es reprimir poderosas fuerzas dominantes dentro y fuera del ámbito social y nacional; es defender mis valores en los que creo, al precio de cualquier sacrificio de ustedes; es modestia, desinterés, altruismo, solidaridad y heroísmo, también por parte de ustedes, luchando con audacia, inteligencia y realismo, es no mentirme jamás ni violar mis principios éticos; es inculcarles la convicción profunda de que no existe fuerza en el mundo capaz de aplastar la fuerza de mi verdad y mis ideas. Revolución es desunión, es dependencia de la URSS o Venezuela, es luchar por mis sueños de injusticia para Cuba y para el mundo, que es la base de mi patriotismo y el internacionalismo de ustedes.”

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