Esteban Lazo, el corsario negro

LazoNombramos titanes a los doce gigantes de la mitología griega, los hijos de Gea y Urano que quisieron asaltar el cielo. Quizás por ello, y con una buena dosis de imaginación, al señor Juan Esteban Lazo, un pobre chico de la calle, matancero, le llaman el Titán de Jovellanos.

Lazo fue uno de los militantes comunistas que en 1985, como parte del llamado proceso de rectificación de errores, ascendieron a la dirigencia del partido por el color de su piel y gracias a una política urgente que necesitaba mostrar al mundo la imagen de una Cuba sin discriminación racial.

Desde 1992 es uno de los 5 vicepresidentes del Consejo de Estado. Fue primer secretario del partido en la provincia Matanzas, su trabajo se caracterizó por su impermeabilidad ante los razonamientos. Algunas personas señalan que su marca de espejuelos no se corresponde con su forma de mirar.

Luego ocupó el mismo cargo en la indómita y hospitalaria ciudad de Santiago de Cuba donde, temeroso de regresar al abandono de su infancia, se le despertó la pasión por enarbolar su derecho cívico (y cínico) de robar.

Es harto conocido que los jóvenes rebeldes cuando alcanzan cierto status, pierden parte de su impulso. No por gusto la intuición espontánea de una conga santiaguera decía así: EN SANTIAGO LUTO HAY, EN SANTIAGO LUTO HAY/ NOS HAN PUESTO UN LAZO NEGRO EN EL PODEI POPULAI.

La Habana no tuvo el honor de liberarse de los irracionales desfalcos de este neo corsario negro a quien la cinematografía de suspenso le despertó ese extraño afán por la política. Cuando el comandante en jefe enfermó, Lazo pasó de ser el mayordomo fiel de Fidel para convertirse en el esclavo de Raúl. Lógica mutación, cuando el soborno es mayor, se puede fingir mejor.

Holgazán, enorme y grasiento, se cree un buen medicamento con impunidad natural para hacer de este planeta un lugar mucho mejor; es un simple mentiroso que no logra trascender, consume buen coñac, padece de insatisfacción laboral y juega muy bien béisbol.

Al repetir un rumor nos alejamos de la noticia y la credibilidad; pero a sotto voce recorre los pasillos del MINREX un alerta, austeridad y sacar del radio visual del Titán cualquier objeto de valor, por aquello de los malos hábitos. Todos saben que es racismo, no obstante algunos funcionarios de Cuba en el exterior, rezan para recibir la visita del mencionado dirigente y así justificar pérdidas, hurtos y excesos

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~ por Juan Juan Almeida en enero 5, 2013.

Una respuesta to “Esteban Lazo, el corsario negro”

  1. Tocayo, definitivamente, usted les sabe todos los secretos a esta partida de malandros.

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