Las incógnitas detrás del Intercambio Cultural

•septiembre 4, 2014 • Dejar un comentario

Cubausa
Antes de que el sastre y toldero portugués Matías Pérez desapareciera en el globo, ya Cuba y Estados Unidos mantenían sólidos nexos, incluído el intercambio cultural, que continúa siendo hoy parte importante de nuestra historia e identidad.

Con solo echar una ojeada podemos encontrar elementos cubanos en la cultura americana y viceversa, tanto así, que “el cubanoamericano” es la máxima expresión de esa fusión étnico cultural entre ambas naciones.

La reciprocidad cultural era frecuente, los artistas iban y venían constantemente. La cosa se complicó durante la primera mitad del siglo XX, cuando ambos gobiernos, y no pienso hacer el cuento de la buena pipa, comenzaron a tener una relación basada en principios políticos tan enfrentados que paradójicamente hicieron del sector de las artes, el de la expresión del espíritu y la creatividad, un prisionero de las circunstancias.

El Gobierno cubano históricamente ha usado el arte y la cultura como engranaje de control social y como influencia, tanto nacional como internacional. Hoy, en la era de la globalización, del internet y las redes sociales, mucho más.

Fue para ello, y para socavar con paciencia y sutileza la polémica ley del embargo, que a finales de los 90s creó la “Batalla de ideas”, una verdadera estrategia que estructuró nuevas caretas.

En 1998, con una economía deprimida y más del cincuenta por ciento de los artistas cubanos desempleados. La estrechez financiera era tal que lograba romper incluso la conexión con la inspiración, y muchos nombres importantes decidieron emigrar. Pero esta vez, el Gobierno cubano no estaba dispuesto a perder tan fácilmente el patrimonio cultural.

Para tal propósito se inventó la figura de “artista independiente”, categoría que aún les permite disfrutar más del destino que del viaje, al darles la posibilidad de, pagando una candidad irrisoria de pesos cubanos, fijar residencia legal indefinidamente fuera de Cuba, incluso en Estados Unidos, sin perder el statu quo.

Otros artistas menos conocidos también lograron encontrar un vericueto legal para, muchas veces amparados en falsos contratos de trabajo que consiguen tejiendo una malla de sobornos, domiciliarse en el exterior de la isla.

Así es como varios actores, escritores, cineastas, músicos, plásticos, bailarines y hasta conferencistas salen de Cuba, como salieron la mermelada de mango, el café y los cascos de guayaba, a producir en libertad. Se instalan en Dominicana, España, Francia, México o cualquier lugar del mundo atados a un sólo grillete, el de no involucrarse en política. Ni opinar.

Al vivir fuera de la isla, estos artistas poseen cuentas en el exterior. Hoy vienen a los Estados Unidos por intercambio cultural, actúan, triunfan con poses de alpinistas urbanos encumbrados, y aunque ninguno lo diga, nada les impide cobrar. La ley del embargo sanciona enviar dólares a Cuba; no así al resto del mundo.

Como cubano, no me gusta estimular el clima de hostilidad que nos separa como pueblo y que además sirve de plataforma política y económica a grupos que nos manipulan desde ambas orillas del estrecho floridano. Creo que el contacto con los exponentes de la cultura, llegados desde la isla es una buena cosa. Estoy a favor del intercambio; pero no de esta mentira que lo convierte en contrabando.

Los primeros montagargas cubanos.

•agosto 18, 2014 • 1 Comentario

Foto tomada del Granma

Foto tomada del Granma


Nelson Espinosa, director general de MONCAR, empresa ubicada en el capitalino municipio de Marianao, dijo al periódico Granma que la fabricación de los primeros 15 montacargas cubanos, resultado de la colaboración con la entidad china Auto Caiec LTD, distinguió el desempeño de su empresa durante el 2013.

Con 40 % de integración nacional en cuanto a componentes físicos, los equipos se encuentran en fase de prueba y son capaces de soportar hasta 2,5 toneladas. Ya estamos en 2014 y no se ha fabricado uno más. Sospecho, que el futuro de MONCAR, está emparentado con la fábrica de tanques de guerra T-34M que inauguró Raúl Castro en el año 1960 y estas son las santas horas que no construyó ni un tractor.

No hablen más del mañana, es hoy.

•agosto 13, 2014 • 2 comentarios

Prensa Latina
El periódico La Demajagua informa como noticia importante que una secundaria básica con capacidad inicial para 520 estudiantes, se construye en la ciudad de Bayamo a un costo de 800 mil pesos. La ejecución – asegura la responsable de obra – corre a cargo de varias empresas, encabezadas por la de Aseguramiento y Construcción de Educación. Todo esto sin fecha, ni idea de cuando estará apta para funcionar.

Esta gente cuando no habla de la historia de ayer, se refiere a planes de mañana; pero nunca dicen hoy. No hay dudas, que el tiempo y sus embates son el pretexto perfecto de la Revolución. Ya verán.

Fiesta y funeral.

•agosto 12, 2014 • 1 Comentario

Foto tomada de Juventud Rebelde

Foto tomada de Juventud Rebelde


Las celebraciones por el día internacional de la juventud, comenzaron en toda Cuba desde la mañana del martes 12 de agosto; pero como – según declaró José Ángel Maury, responsable de Relaciones Internacionales de la UJC -“se une la feliz coincidencia que tiene lugar en la víspera del cumpleaños del Comandante en Jefe Fidel”; el momento climático será un coro gigante de jóvenes y artistas cubanos cantando felicidades a Fidel en la madrugada del 13 de agosto.
Y si les parece poco, para lograr el triplete, los dirigentes comunistas convoyaron las actividades festivas del 12 con la jornada “Si tengo un hermano” organizada en ocasión de los cumpleaños 60 del fallecido presidente venezolano Hugo Chávez, y 88 de Fidel. Me parece estar escuchando a mi dicharachera abuela cuando decía “Al que no quiere caldo, le dan tres tazas”.

Agosto 1994: salvaguardar la integridad física de “los líderes de la revolución”

•agosto 11, 2014 • Dejar un comentario

maleconazo

El 1994 comenzó con incertidumbre y terminó en desesperanza. Varios astrólogos coinciden en que ese año era lógico tener la equivocada sensación de que algo inusual sucedería. Efecto que en cierta medida – aseguran – fue causado por el incremento de la actividad solar. Más sabiendo que durante los primeros días de agosto, ocurrieron grandes llamaradas solares.

Independientemente de la respetable opinión de quienes todo lo ven en el cielo. Ese año, Cuba registró el punto más bajo en la caída económica que se venía manifestando desde la desaparición del campo socialista en 1989. Crisis que se agudizó con los factores negativos de una zafra azucarera que apenas alcanzó los 4 millones de toneladas, y la inoportuna, aunque lógica, aparición de una epidemia de polineuritis que obligó a las autoridades a hacer gastos extraordinarios.

La economía sumergida llegó a registrar volúmenes de transacciones similares al de las ventas minoristas estatales, pero con un nivel de precios 20 veces mayor. Así que el desequilibrio financiero, el déficit presupuestario y el exceso de liquidez monetaria en manos de la población, convirtieron la vida cubana en un drama y se hizo común, intentos nada convencionales de salidas ilegales. El remolcador 13 de marzo, y las lanchas de Regla y Casablanca.

El gobierno lo sabía, esa bomba de relojería no podía hacer más que estallar creando una nueva estampida o una revuelta social. Por ello había ensalzado el ánimo de los militares con ascensos de categoría realizados el 6 de junio de ese mismo año.

Pero La Habana, en agosto, se torna ciudad calurosa y la brisa que viene del mar es el ventilador de los pobres. Por eso, el día cinco de ese mes, una veintena de jóvenes estaban sentados sobre el muro del Malecón, en la avenida del Puerto, cerca de Cuba y Chacón. Y no sé si por ser pobres, o porque algunos eran negros, resultaron sospechosos y aparecieron los camiones de la brigada especial repartiendo agresión. El cansancio, la necesidad, la ira e incluso el agravio dinamitaron la obediencia popular e hicieron que el grupo de jóvenes respondiera caminando en bloque y gritando “Basta ya”, “Abajo Fidel” más todo lo que ya sabemos y no cito para no redundar.

A ellos se le unieron otros, y a estos otros muchos más. No fue un desorden antisocial creado por grupos de delincuentes; fue una reacción popular espontánea, producida por las circunstancias y reprimida con exceso de perversidad. El gobierno cubano reaccionó con brutalidad, y contraatacó en todas las direcciones.

A fuerza de golpe, malas mañas y mucha sangre, enfrentó a grupos de cubanos, aplastó a los manifestantes e infiltró la manifestación con falsos manifestantes que desde adentro enfriaron el arrojo libertario.

La policía mostró sus fuerzas al pueblo, tropas antimotines con cascos, escudos y vehículos artillados se pasearon por La Habana (especialmente en los municipios Habana Vieja, Guanabacoa y 10 de octubre). Los homicidas de la ley amedrentaron a todos enseñando toda una tecnología de ejecución, dejando en la población una lúgubre, aterradora y poco inspiradora visión.

En los medios nacionales, todos fueron obligados a exponer públicamente, una opinión de repudio hacia lo que decidieron nombrar “los sucesos del 5 de agosto”. Tenían que vitorear aún cuando no había razón. Pero lo que pocos vivieron fue la puesta en marcha de el “plan para salvaguardar la integridad física de los líderes de la revolución”.

Sí, esos hombres verdeolivos que envejecieron repitiendo la falsa consigna; “Defender la revolución hasta la última gota de sangre”; poseen un plan de evacuación para contingencias, reunir el familión y volar, no hacia la primera línea, sino en primera clase, donde en lugar de trincheras, existen cómodos asientos y aeromozas que sirven champán.

Lo sé porque ese 5 de agosto de 1994, cuando el sol no alcanzaba el cenit, recibí una breve llamada de un oficial de guardia pidiéndome permanecer en casa, y cinco minutos después apareció el entonces jefe de escoltas de mi padre, Raúl Romero Torreblanca, informándome que recogiera lo esencial, porque me pasarían a buscar. Sin explicación.

No era una opción; desde hace muchos años, a los dirigentes cubanos (de primer nivel) se les había pedido una relación de familia priorizada y, aunque ya yo no era del agrado de la alta dirección, mi nombre aún aparecía en la lista que había hecho mi padre.

Torreblanca se marchó, tres horas más tarde mi teléfono volvió a sonar; posición anterior – escuché -, situación controlada.

Preguntando me enteré que no todos los dirigentes ni sus cercanos familiares habían recibido la misma llamada, ni siquiera instrucciones similares. Ya lo decía mi abuela “los que ladran siempre mienten”.

Perreta a lo latinoamericano.

•agosto 7, 2014 • 1 Comentario

bloqueado
Los mandatarios que dirigen la comparsa del ALBA, manejan los medios a su antojo y tienen programas de radio y televisión para manipular al pueblo, pero no contentos con eso, también los suben a internet para publicitarlos. Lo inesperado fue que este sábado 2 de agosto, YouTube bloqueó la cibertransmisión del presidente ecuatoriano Rafael Correa por incluir en su contenido, imágenes de la FIFA sin permiso e incurrir en una violación a los derechos de autor.
El señor asumió la sanción como agresión y decidió salvar al mundo creando su “Silicon Valley” andino con estudiantes de la UCI. Un considerable disparate; vaya, es como si hoy a Herodes lo pusieran a dirigir una guardería infantil.

Chistes de la diplomacia.

•agosto 7, 2014 • Dejar un comentario

Gladys
La Vicepresidenta del Consejo de Estado y Contralora General de la República de Cuba, Gladys Bejerano Portela, presidió la delegación que participó en el acto de toma de posesión de Juan Manuel Santos Calderón como Presidente de la República de Colombia.
El “arreglo y retoque” es que aprovechando esta estancia en Bogotá, la Contralora colombiana Sandra Morelli le entregó a su colega cubana la Medalla al Mérito por la Transparencia en el Control Fiscal.
Detalles insólitos que solo se ven en diplomacia, quién no sabe que en la transparencia cubana hay más mugre que sobre el cenicero de un bar.

 
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