La sangre de exportación

1097703_430937030358872_1353969449_o[1]Nací en el seno del poder, un mundo de mentiras a tutiplén. Me crié y me formé entre corruptos que con la misma frecuencia que fingían ser sencillos y guardianes del honor, en ciertos círculos privados olvidaban callar sus terribles verdades, y con tremendo desenfado explayaban historias tremebundas. Así escuché, con detalles, el estado físico en que los sancionados a muerte llegaban al paredón. Describían hombres somnolientos, sudorosos, débiles, con trastornos para respirar, y color mortecino.

Para entonces no sabía, y hasta dudaba del terror, el trauma, los efectos y secuelas que deja en una persona o grupo de ellas, el paso perverso de esa oscura máquinaria que llaman “Revolución”. Era lógico pensar que los nervios de enfrentar la muerte, puede llegar a causar una sintomatología común; pero mi obtusa inconformidad me arrastraba a averiguar y, preguntando, encontré una explicación donde se fundían lo simple y lo aterrador: A los condenados a muerte, antes de ser fusilados, como sino les bastara, les extraían sangre.

Ya sé que creerlo es díficil; por ello me gustaría agregar que existen datos registrados e importantes testimonios en la web de Archivo Cuba, una organización que sin fines de lucro, hace una seria investigación sobre el tema, e intenta documentar las muertes y las desapariciones de hombres que, culpables o no, todavía son biografías inconclusas, vidas rotas que tuvieron dueños y aún hoy se encuentran a la espera de un juicio que las reivindique.

El motivo de este escrito no es hacer una denuncia, aunque de plano lo es; es un poquito más, es llamar la atención de lectores, estudiosos, juristas e investigadores sobre un tema envuelto en una nebulosa, poco tratado y rodeado de hermetismo. Y no me estoy refiriendo a una torpe debilidad sino a indicios de un delito. Si no existe un documento que exponga el consentimiento del sancionado para ser sometido a tales prácticas, se trata de un crimen de lesa humanidad recogido por el Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional, y confesado publicamente por Fidel Castro cuando en un extenuante discurso el 6 de febrero de 1961 dijo – y cito – “No crean los contrarrevolucionarios que por el hecho de morir infamemente frente al paredón, no serán útiles a la Revolución cubana. La sangre de estos traidores se está extrayendo antes de la ejecución para salvar las vidas de muchos milicianos dispuestos a morir por la Patria”.

Pero espere, porque hay más. Todos los cubanos sabemos que como requisito indispensable para ingresar a cualquier hospital de la isla, ya sea por un simple chequeo o para una operación; antes de sobornar a un doctor o miembro de la administración, es necesario mostrar la constancia de que se ha donado sangre, sólo así el enfermo puede hacer uso de las bondades de la gratuidad hospitalaria en Cuba. Sangre que en la mayoría de los casos, es convertida en mercancía, y vendida al exterior sin el conocimiento ni anuencia de sus donantes.

Tan real, como esconder misiles dentro de un contenedor de azúcar. Precisamente hace unos días, antes de concluir la visita oficial que el Presidente José Mujica realizara a la mayor de las antillas, el diario El País de Uruguay publicó que durante el año 2012, el primer rubro exportado desde Cuba hacia la honorable República Oriental del Uruguay, lo ocupó la sangre humana, de apellido cubana.

Anuncios

~ por Juan Juan Almeida en agosto 8, 2013.

5 comentarios to “La sangre de exportación”

  1. del gobierno cubano podemos hablar todos o casi todos menos tu.tu tuviste privilegios como pocos ninos,adolescentes,jovenes,pueblo cubano en general tuvieron y tienen,.tu podras convencer a algunos de tu desidencia,pero como yo ,aciertan muchos para con tu persona.pena te deberia estar escriendo estas cosas,cuando el pueblo de cuba y mas saben quien eres tu.

    • Lo que si de verdad conocemos todos no es quién es Juan Juan, sino quién eres tú??? por lo menos él ha tenido la decencia de denunciar lo que conoció, tú no, tú sigues apoyando lo que hacen y desmoralizas al enemigo, vieja táctica heredada de las dictaduras.

  2. Lázara, las personas como tú son dignas de lástima, esa táctica manipuladora ya no funciona.
    Y si creo que los cubanos todos, debemos conocer estas atrocidades que hasta ahora ignorábamos.Gracias Juan Juan.

  3. -EL MURO-

    Por Teresa Mata.

    -Registrado en Derechos de Autor-

    Había un muro en el pueblo
    como tres metros de alto,
    hecho de canto y arena,
    siempre pintado de blanco,
    que registraba las huellas
    de los muchachos del barrio
    que jugaban por las tardes
    después de haber regresado
    de la escuela a que asistían
    de primero a sexto grado.
    Siempre, hasta el 59,
    el muro había sido blanco
    y mostraban su vejez
    la grietas que había dejado
    desde su entraña profunda
    el desfilar de los años.
    Las florecitas silvestres
    al muro le hacían marco
    trepándose por la cal
    con que lo habían pintado
    y había un rosal también
    que al pie le habían plantado.
    En una tarde de Enero
    llegaron los milicianos
    e interrumpieron el juego
    de baseball de los muchachos,
    desalojando la calle
    a gritos y a culatazos.
    En medio de aquella gente
    traían a un reo vendado
    con las manos a la espalda
    y con los puños atados.
    Enseguida los vecinos
    se agruparon en el patio
    para contemplar la escena
    donde un grupo de soldados
    formaban el pelotón
    enfrente del muro blanco,
    contra el cual, de pie ponían
    al trémulo condenado.
    -‘¡Preparen!, ¡Apunten!, ¡Fuego!’-
    y los fusiles tronaron
    para romper el silencio
    del antes tranquilo barrio.
    Las balas en aquel muro
    negros boquetes dejaron
    y se volvió rojo el muro
    que siempre había sido blanco.

    Hoy el tiempo ha transcurrido,
    ya medio siglo ha pasado,
    los niños se han vuelto viejos,
    las flores se marchitaron,
    aquel rosal se secó,
    la crueldad se ha perpetuado,
    los métodos son distintos:
    el miedo es lo acostumbrado,
    siguen los fusilamientos
    y el muro vuelve a ser blanco
    porque sólo unos minutos
    antes de ser fusilados
    le sacan toda la sangre
    a todos los condenados.

    Teresa Mata.

  4. Yris Perez Aguilera – Foro de la Asamblea de la Resistencia Cubana

    Jorge Luis Garcia Perez «Antunez» – Foro de la Asamblea de la Resistencia Cubana

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: