Xi Jinping en el ballet cubano

Chino

Mucho antes de la llegada del bergatín español “Oquendo”, ya existían en nuestro país los llamados Chino-Manilas, llegados a través de Filipinas, de ahí el nombre. Lo cierto es que hoy, la comunidad china en nuestra isla es numerosa, tranquila y trabajadora. Por ellos conocimos y disfrutamos del arroz, cereal básico en nuestra alimentación, usamos el abanico plegable, prenda imprescindible cuando el calor sofoca, y además son los creadores de esa mezcla que tanto refresca la vista, mulatas de ojos rasgados. No obstante todo eso, las relaciones entre ambos gobiernos, ha sido difícil y con múltiples encontronazos, aunque de un tiempo a la fecha se muestran, según los noticiarios, “Viento en popa y a toda vela”, al decir del poeta Espronceda.

A muchos estudiosos del tema les parece significativo que apenas 10 días despúes de que el presidente ruso Vladimir Putin abandonara La Habana; aterrizó en la isla el actual mandatario chino Xi Jinping, un hombre culto, delgado, sereno y con aire de préstamo saludable. Los más alarmistas vieron el latir entre las dos naciones y el regreso de la Guerra Fría.

En realidad ambas visitas ayudan a Cuba a crear un protocolo de publicidad para atraer más inversionistas; pero hay que estar claro, esto es como ver un ballet donde todos los papeles se reparten y se ejecutan con precisión. Se trata solamente de una foto y un apretón de manos con ensayo previo. Un homenaje al engaño. La guerra fría terminó y, en un mundo globalizado, la ideología ya no es rentable.

“Las relaciones chino-cubanas han pasado la prueba de las vicisitudes internacionales para convertirse en un ejemplo de unidad y cooperación”, aseguró Xi Jimping a la agencia Prensa Latina. Tampoco es para tanto, en el relato ofical del tour que hizo el gobernante chino por Cuba, hay capítulos oscuros.

Durante su apretada agenda, el mandatario asiático se reunió con el General Raúl Castro y rubricaron 29 acuerdos de biotecnología, finanzas, agricultura, industria farmacéutica y energías renovables; fue recibido por el excomandante Fidel, e impuesto públicamente con la máxima condecoración que otorga la República de Cuba. La Orden José Martí, “honor” del que pocos escapan. Siempre que sea lucrativo.

Puedo contarles que los arreglos florales utilizados para adornar el salón donde se celebró el acto, fueron comprados sin licitación a una empresa cuentapropista que junto a su ingenio y buen gusto, posee estrechos, y carnales vínculos gubernamentales. Es más, de no ser de quien es, ya estaría salpicada en un escándalo de corrupción.

Es oportuno recordar, otra cosa que sin querer o queriendo olvidó nuestra siempre aguerrida prensa oficial, que durante la primera visita de Xi Jinping a Cuba, en el 2011, cuando aún era vicepresidente, firmó un acuerdo de cooperación mediante el cual se comprometía a emprender la ampliación de la refinería de petróleo de Cienfuegos. Imagino que el conveniente lapsus mentis se deba al no querer aceptar que por la falta de mercado, por la escasa producción y por el no funcionamiento de la tasa de cambio acordada entre el Yuan y el CUC para ese puntual negocio; después de una trayectoria de supuesto éxito empresarial, dieron por terminada esa relación contractual y hoy varias familias cienfuegueras se encuentran prácticamente en la calle.

Una máxima para tener en cuenta, “La información es munición, y no es bueno andar desarmado”.

Anuncios

~ por Juan Juan Almeida en julio 29, 2014.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: