Reflexiones del “compañero Juan Juan

•enero 20, 2015 • 1 Comentario

base naval

Como versa la rutina, las visitas van y vienen; es lo normal y forma parte del proceso de restablecimiento de las relaciones entre Estados Unidos y Cuba. También en ese intercambio, y un día no muy lejano, el Gobierno americano entregará a su homólogo cubano el territorio ocupado por la Base Naval de Guantánamo. Y, en franca reciprocidad, el Gobierno de la isla aceptará que finalmente el águila imperial regrese a su nido original en la cima de las dos columnas que junto a cañones, figuras humanas y cadenas, componen el monumento a las víctimas de la explosión del Maine.

Ambos hechos se darán, es lo que toca, y no estoy fantaseando escenarios para incentivar un debate.

El tiempo nos ha demostrado que, aunque el entorno económico actual continúa siendo desafiante pues existe la probabilidad de que haya sorpresas negativas, en cuanto a estructura política, el Caribe ha sido, y es, una de las zonas más estables del planeta. De manera que mantener una instalación militar de tamaña envergadura en el corazón de un lugar donde no existen conflictos internacionales, ni de baja intensidad, representa un gasto excesivo de tiempo y un importante derroche de dinero.

La Base Naval de Guantánamo se estableció en 1898, cuando Estados Unidos ocupó militarmente la isla tras derrotar a España en lo que muchos conocemos como la Guerra hispano-cubana-americana. Luego, con la firma del primer presidente de la República de Cuba, Don Tomás Estrada Palma, el 23 de febrero de 1903, obtuvo esa condición de arrendamiento perpetuo de la que tanto hemos tertuliado. Surgió como una anomalía histórica y, hoy, carece de todo sentido. Ni militar, ni estratégico, ni regional.

Maine

Por su parte, el monumento al Maine fue construido en 1926 y, en 1961, el hombre que “reflexionaba” ordenó sacar del pedestal el águila imperial porque con su figura empañaba el nuevo marketing visual del Gobierno revolucionario. Pero, dada la actual circunstancia, y la indefinida ausencia del inaguantable “reflexionador”, el águila no es más que la pieza que le falta al complejo escultórico del que me arriesgaría a asegurar que, debido a esa extraña cultura del rechazo que padecemos los isleños por todo lo que cotidianamente nos rodea, de los dos millones de cubanos que viven hoy en La Habana, ni cien de ellos se han molestado en leer la tarja al pie del monumento.

Bienvenida sea la entrega del territorio ocupado por la base naval en el oriental municipio de Caimanera, también el regreso de la imagen del ave rapaz a su entorno maleconero.

Ambos acontecimientos serán históricos; pero de nada vale. Pues nada de eso presiona el principio de la democracia para un país que pide cambios y transformación, desde el interior de una tempestad escondida bajo un mar en aparente calma.

Lo decía aquel virtuoso, cubano, conocido por ser el rey de las tumbas (tumbadoras) y por la gracia personal que le ponía al chiste: “Las agendas de gobiernos se divorcian del solar; la política se hace en la calle, lo demás es reaccionar con la misma ingenuidad de una madre primeriza”.

El funeral más ensayado de Cuba

•enero 13, 2015 • 1 Comentario

segundo frenteTanto apego y desapego al ” Patria o Muerte, Venceremos” ha terminado creando una cierta inclinación al ficticio patriotismo y al espíritu funerario. Así quedó demostrado en la recién concluida semana, cuando volvió a la palestra el proliferado rumor de otra muerte, una más, del ex gobernante cubano.

Ante este nuevo fallecimiento, la etiqueta “Fidel Castro murió” se desmarcó de entre los temas tendencias de todas las redes sociales, desatando una suerte de hipnosis, de carrusel de emociones, frente a una apocalipsis de zombies anhelantes de convertir la invención en información.

No es la primera vez, tampoco la última, que el ex político cubano se hace centro de iguales murmuraciones. Por eso me resulta raro el tremendismo de muchos; la misma exagerada expresión de cuando llegué a los 25 y me tuve que enfrentar a mi infantilidad y mi alopecia. Parece que, en lugar de querer olvidar, necesitan mantener vigente aquella antigua omnipresencia que a fuerza de edad y enfermedad se vio obligada a desaparecer.

Algún día morirá, como todos los humanos. Pero dudo que ese día, Alejandro Castro Espín, uno de sus sobrinos y el hombre más poderoso de Cuba, ande de paseo por Grecia como sucedió esta vez. La verdad, eso era mucho menos probable que ganar la lotería.

Como dicta el protocolo, el anuncio del deceso no se hará citando a los corresponsales de prensa a una conferencia en el Centro Internacional de Prensa (CIP), sino mediante un comunicado oficial emitido por el Consejo de Estado y de Ministros de la República de Cuba. Así, a la hora previamente anunciada, se encadenarán todos los canales de la televisión nacional y la radio. Tal como sucedió la noche del 31 de julio del 2006.

No es necesario aclarar que su funeral ya se ha ensayado (supervisado incluso por el futuro finado), del tema hablé hace un tiempo. Los tiros de salvas de veintiún cañonazos, el discurso fúnebre, la ceremonia luctuosa, la banda al completo con el maestro y sus lictores que, como corresponde unos vestirán de negro y el resto de verde olivo. También la participación popular, los invitados extranjeros y el plan para “salvaguardar la integridad física de la nación y preservar el orden”.

Varios documentos oficiales aseguran que, como Juan Almeida y Raúl Castro, Fidel será sepultado en su comandancia de la Sierra Maestra, allá en La Plata, en las estribaciones del Pico Turquino. Pero eso pudo cambiar porque creo recordar que en una de mis visitas a Birán, la casa natal de los Castro, uno de los guías, señalando a un sitio inexistente, como un vidente en trance de predicción profetizó: “Aquí, junto a los de su madre Lina, reposarán los restos del Comandante en Jefe”.

Con esto quiero decir que Santa Ifigenia no es elección; Fidel Castro, no va a competir con Martí. Y si alguien vio que reparaban el histórico cementerio santiaguero, no será para enterrar a Fidel sino porque este 28 de enero se conmemora el 162 aniversario del nacimiento del Apóstol.

Ahora bien, no tengo bola de cristal y vivimos tiempos especiales; pero también existe la opción no determinada y es que en uno de esos almuerzos familiares de domingo en la Rinconada (casa de Raúl Castro) donde se decide el destino de Cuba, la familia Castro (que representa al Estado, a la Nación y al Gobierno) disponga darle a Fidel un íntimo funeral y discreta sepultura. Ya no es Jefe de Estado, ya no es el Primer Secretario del Partido; entonces, tampoco sería una violación de lo establecido, una muerte callada, y como en las novelas negras cargadas de injusticia, Fidel Castro quedaría como el único muerto que jamás falleció. Borrarían de un plumazo mil programas pregrabados y epitafios redactados. Total, si, como decía mi abuela antes de ponerse a rezar, la realidad siempre supera la fantasía.

La traición de Humboldt 7 o el legal arte del saqueo

•enero 6, 2015 • 1 Comentario
Humboldt 7 en La Habana, Cuba.

Humboldt 7 en La Habana, Cuba.

La Navidad es una tradición que trasciende los límites de la religión católica. Antes del nacimiento de Cristo, ya los incas celebraban el 25 de diciembre su Cápac Raymi (fiesta religiosa prehispánica en honor al Sol); y los antiguos romanos, su Natalia Solis Invicti o “Nacimiento del Sol Invencible”.

Varias culturas coinciden; es una celebración de unión y felicidad familiar. Pero en esta Navidad no todos recibieron por regalo la alegría, mi amigo Osvaldo Fructuoso Rodríguez (hijo de uno de aquellos jóvenes que acompañaron a José Antonio Echevarría el 13 de marzo de 1957 en los asaltos a Radio Reloj y al Palacio Presidencial) recibió la negativa de las autoridades cubanas a un permiso solicitado para visitar a su madre enferma en La Habana.

¿Cuál es la razón o capricho que asiste y autoriza a un “Don Juan de los palotes” a negar el legítimo derecho que poseemos los cubanos de viajar a nuestro país?

Algunos dicen que no le permiten la entrada porque, en efecto, Osvaldo participó en la organización de aquella aparatosa y poco increíble escapada de Alina Fernández Revuelta, hija de Fidel Castro, en el verano de 1993. Otro grupo de personas piensa que Fructuoso Rodríguez Jr solo está pagando una cuenta por haber tenido estrechos y afectuosos lazos con el difunto general José Abrantes Fernández, ex ministro del Interior, quien por años figuró como sólido adversario del actual gobernante Raúl Castro.

Y claro, los efectistas asocian la injustificable negativa a un artículo titulado “Humboldt 7 y el hombre que delató a mi padre” escrito por Osvaldo Fructuoso en abril del 2007 en el que cuestiona a algunas personas vinculadas a la cúpula militar de Cuba.

Personalmente no comparto ninguno de estos argumentos. No los creo desorientados; pero solo siguen la pista a un razonamiento equivocado, pues, por un lado, el ex ministro del MININT falleció, lo mataron o le dejaron morir en enero del 91; y la hija rebelde de Fidel hoy viaja con regularidad a La Habana sin que nadie la moleste.

Para mí, esta negativa de viaje, más que con el pasado tiene que ver con el presente y con un fenómeno que crece entre rincones poco iluminados de la sociedad cubana.

La palabra robo es un sustantivo importante en la banda sonora nacional, y los dirigentes cubanos, expertos en el arte de saquear, logran el sostenido mayor de cualquier nota musical en una red que funciona con la precisión de un reloj suizo de alta gama, y la complicidad del ministerio del trabajo y seguridad social, el ministerio de justicia y otras instituciones.

El negocio está en ubicar a personas, de preferencia ancianos sin familia en el país, enfermos o con alguna incapacidad mental. A través de los trabajadores sociales, hospitales, asilos y CDR, los censan y los convierten en objetivos.

La intención es tomar el control de la vida de estos indefensos y desprotegidos individiduos y así despojarlos, con apoyo de la ley, de todo su patrimonio. Después de ser ubicados, entran al mezquino juego un selecto grupo de abogados con la estratégica misión de desheredar a herederos, alterando, cambiando o falsificando testamentos, poderes notariales y tutelares para romper todo vínculo legal entre víctimas y familiares.

Sucede todos los días en toda Cuba, deberíamos prestar atención. La señora Marta Jiménez (madre de Osvaldo) es una víctima más; enferma, sola, con casa en Nuevo Vedado, casa en Varadero y una estimable colección de arte donde se pueden apreciar, entre otras, algunas obras importantes que dejara el pintor vanguardista Servando Cabrera Moreno, se convirtió en un tesoro.

El lente ideológico empaña, esto es un delito mayor, cometido bajo el turbio espacio del poder gubernamental donde el dinero no puede rastrearse y lo ilegal se hace legal.

Las pocas opciones que tenía Raúl Castro

•diciembre 22, 2014 • 2 comentarios

Raulin agachado

Los mandatarios Barack Obama y Raúl Castro acortan las 90 millas más largas de toda la historia, y comienza a derretirse el hielo en el Cubalibre. Histórica conversación que intenta poner fin a años de confrontación y acercar, o alejar, según el enfoque, el día en que los cubanos podamos al fin decidir nuestro destino.

La noticia fue acogida con satisfacción por varias personalidades. El viento de la cordialidad sopló tan fuerte en Suramérica que en menos de 24 horas, el grupo guerrillero FARC anunció cese al fuego unilaretal por un tiempo indefinido a partir del pasado 20 de diciembre.

De un lado de la balanza política, está el deseo que tenemos todos los cubanos de poder disfrutar un país libre de tiranos. Sueño que, en cierta medida, no hemos podido lograr por nuestra desunión, por la falta de estrategias y exceso de protagonismo. Del otro; es que al mejorar el clima bilateral entre ambas naciones enfrentadas, aislaba a una Rusia con problemas financieros, y cambiaba la relación de África y América Latina, especialmente de ciertos grupos extremistas y los países del ALBA para con los Estados Unidos.

No es secreto que el mapa energético mundial cambió, que el precio actual del petróleo dinamita la capacidad política de Venezuela, y con el mega proyecto del Mariel temblando por falta de inversionistas, Raúl se quedaba sin opciones; no tiene otra, subirse al tren y abrirse a las inversiones, al comercio y al turismo estadounidense.

En lógica reacción, el péndulo se inclinó hacia el acercamiento. Nos puede gustar o no, entiendo que las circunstancias y lo vivido por cada uno de nosotros definen la forma en que abordamos ciertas cosas; pero la realpolitik, la que se ocupa de los intereses prácticos y las acciones concretas, lamentablemente no pasa por Derechos Humanos ni partidismos ni libertades civiles.

Las imágenes han sido harto elocuentes; la condición física de los espías dista mucho a la de Allan Gross, incluyendo la atención estomatológica, que a todas luces en el sistema penitenciario cubano no existe.

¿Qué sigue?

El incremento del turismo y el comercio entre Estados Unidos y Cuba creará nuevas fuentes de ingreso que sin dudas beneficiarán a los cubanos de a pie, sobre todo aquellos que no tienen familiares en el exterior. Un nuevo brote de albañiles, jardineros, restauranteros, cantineros, arrendatarios, taxistas, etc. Pero en las circunstancias actuales, con los permisos de importación en manos de las empresas estatales; ningún cubano podrá mercadear productos para su negocio privado; ningún empresario del sector agropecuario podrá importar aperos de labranza, ni semillas de calidad para incrementar su producción, ni animales para pie de cría; ningún cuentapropista en el sector de la construcción o la minería, podrá importar ninguna maquinaria. Y eso no va a cambiar; al menos por ahora.

Se abrirán otras libertades, sí; pero veo poco probable que el general Raúl Castro permita aperturas políticas. Pronunció el discurso vestido de General desde su antigua oficina ubicada en el 4to piso del MINFAR. Imponente simbolismo.

El Gobierno luchará por mantener el control, aumentará la represión, los medios y recursos de sus fuerzas represivas.

No, no es el final del castrismo sino el comienzo de una etapa en la que todos los cubanos tendremos que aprender a volar usando nuestras propias alas.

El incienso en polvo, la nueva droga que recorre las calles cubanas

•diciembre 16, 2014 • Dejar un comentario

La habana inciensoEl incienso en polvo, la nueva droga que recorre las calles cubanas #Cuba #Droga #consumo

Léalo pinchando aquí: http://www.martinoticias.com/content/droga-en-cuba/82248.html

Suicidio de joven recluta llega hasta Díaz-Canel

•diciembre 12, 2014 • Dejar un comentario
Foto tomada del periódico Juventud Rebelde

Foto tomada del periódico Juventud Rebelde

Desgraciadamente no se puede recuperar el hijo de una madre destrozada de dolor; pero sí se puede hacer justicia. El caso de Dayron Andino León, el joven que falleció en la unidad de prevención de las FAR en la provincia de Cienfuegos, no es suicidio, fue homicidio.

Hace unos días conocimos que un muchacho cienfueguero, desertor del Servicio Militar cubano, con apenas 18 años, se suicidó en la prisión militar de su provincia natal, donde permanecía recluido a la espera de juicio. Internet amplificó el suceso; algunos con poco decoro permanecieron callados; y otros, con semejante impudor y oscuro afán publicitario, intentaron convertir el hecho en carnaval noticioso.

El prólogo retorcido de esta truculenta historia describe una salida ilegal en la que sus protagonistas, interceptados en alta mar a casi 25 millas de las costas de Estados Unidos, fueron devueltos a la isla por guardacostas americanos siguiendo el protocolo de “pies secos, pies mojados”.

Ya en La Habana, el joven Andino León fue llevado al Hospital Militar Naval para recibir atención médica y, debido a su condición de recluta desertor, lo aislaron, lo presionaron, lo amedrentaron y finalmente lo condujeron hasta la Unidad de Instrucción y Prevención (Boinas Rojas) de la ciudad de Cienfuegos, donde esperaría no un jucio con garantías procesales sino una Corte Marcial, que no es lo mismo ni se escribe igual.

El 18 de noviembre el joven Dayron falleció. Lo encontraron en horas de la madrugada, en su celda asfixiado tras colgarse con una sábana. La lógica indica suicidio; pero la historia es más larga.

Según el informe escrito y firmado por el teniente coronel Víctor Hernández Cárdenas, jefe de la unidad en cuestión donde se dieron los hechos, ubicada en la avenida 49 esquina a la circunvalación; el recluta desertor (a quien se refiere por un número y luego por Dayron Andino León) llegó a su unidad reportando un notable desajuste conductual, provocado por la innecesaria intensidad de varios y muy agresivos interrogatorios. El reo, no olvidemos que tenía escasamente 18 años, cruzando el límite del paroxismo de la desesperación, le pidió al guardia de la prisión una sábana para ahorcarse; el gendarme, más que desoír, le retó y violó el código penal cubano al prestarle auxilio conociendo la intención y con la vileza añadida de azuzarle al suicidio.

La evidencia falleció; pero el informe aún existe y fue entregado en una casa de visita ubicada a orillas de la bahía cienfueguera, en el residencial Punta Gorda, al primer vicepresidente del Consejo de Estado de Cuba, Miguel Mario Díaz-Canel.

Ocasión justa para recordar que el código penal cubano sanciona por encubrimiento a quien, con conocimiento de que una persona ha participado en la comisión de un delito o que se le acusa de ello, la oculte o le facilite ocultarse, o huir o altere o haga desaparecer indicios o pruebas que cree puedan perjudicarla o en cualquier otra forma la ayude a eludir la investigación y a sustraerse de la persecución penal.

Que se haga valer la ley, es lo que toca. La indiferencia no es opción.

El viaje sin protocolo de Margallo a Cuba

•diciembre 1, 2014 • Dejar un comentario
 
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